¿Cómo se calcula la potencia que necesito?
No se suma todo lo que tienes: se suma lo que puede estar encendido a la vez en el peor momento. Coge los aparatos que de verdad consumen —horno, vitrocerámica o inducción, lavadora, lavavajillas, secadora, termo, aire acondicionado, microondas— y piensa en una tarde real: cocinando, con la lavadora puesta y el aire en marcha. Esa suma, más un margen para el resto de la casa, es tu potencia. Con eso se acierta casi siempre, y la cuenta exacta la hacemos nosotros con los datos de tus aparatos.
¿Cuánto consume cada electrodoméstico?
Los grandes, en números redondos: una vitrocerámica o una inducción pueden pedir entre 2.000 y 3.500 W cuando van a tope, un horno ronda los 2.000-2.500 W, la lavadora y el lavavajillas 2.000 W mientras calientan agua (que es solo un rato), la secadora de condensación otro tanto, el termo eléctrico 1.500-2.000 W, y un aire acondicionado de una habitación entre 800 y 1.500 W. La nevera, la tele y las luces led, aunque estén todo el día, suman poco. La potencia exacta de cada uno viene en su etiqueta.
¿Me conviene bajar la potencia contratada?
A mucha gente sí, y es de las pocas cosas que bajan la factura sin cambiar de hábitos. Si llevas años con la potencia que puso el promotor o el anterior inquilino, es muy posible que te sobre. La prueba sencilla: si no se te ha ido la luz por juntar aparatos en el último año, probablemente tienes de más. Antes de bajarla conviene hacer la cuenta, porque volver a subir no siempre es inmediato ni gratis.
¿Qué pasa si me quedo corto?
Que se corta todo cuando superas lo contratado, y vuelve en cuanto apagas algo. No se estropea nada ni es peligroso: es el contador haciendo su trabajo. Lo molesto es que pasa siempre en el peor momento, con el horno puesto y gente en casa. Si te ocurre más de una vez al mes, te has quedado corto de verdad.
¿Cuántas veces al año puedo cambiarla?
La regla general es que un cambio de potencia se puede pedir una vez cada doce meses, salvo casos concretos. Por eso conviene acertar y no ir probando: si vas a poner inducción o un cargador de coche este año, haz la cuenta contando con ello en vez de cambiarla dos veces.
¿Subir la potencia me obliga a tocar la instalación?
Depende de hasta dónde subas. Tu instalación tiene una potencia máxima admisible que figura en su certificado, y por encima de ese tope la distribuidora no te da más hasta que la instalación se adecúe y salga un certificado nuevo. Por eso el orden correcto es mirar primero qué admite tu cuadro y luego pedir el cambio, no al revés.